El Submarino
U-751

Querido/a navegante, te damos la bienvenida a esta fantástica galería fotográfica! 

Para conocer el al siguiente “Tesoro Oculto del Ortegal” te llevamos hasta Cantís do Cadro y te invitamos a embarcarte en un viaje fascinante a través del tiempo y el océano. Pero antes de comenzar nuestro recorrido visual, permítenos transportarte a una época de héroes y batallas en alta mar...

“Desde los oscuros abismos del Atlántico Norte, donde las aguas ocultan peligros sin fin, surcaba silencioso el temible submarino alemán, el U-751. Su casco metálico cortaba las olas con su afilada proa, mientras en su interior resonaban con fuerza los tambores de la 2a Gran Guerra.

A bordo, el Kptlt. Gerhard Bigalk, un comandante de mirada fría y férreas convicciones, dirigía con mano firme a la tripulación de su nave. Habían sido adiestrados para la caza, para acechar desde la sombra y desatar el terror, justo en el corazón de sus enemigos.

El destino del U-751 se entrelazó con la historia en una fría mañana de junio de 1941. Esa fue su primera patrulla, una danza mortal entre las profundidades del mar y los barcos aliados. El petrolero británico St. Lindsay fue su primera víctima, una victoria que marcó el inicio de su leyenda. En diciembre de ese mismo año, el portaaviones HMS Audacity fue su siguiente trofeo, un golpe que resonó en las estaciones de radio de los cuarteles generales aliados de todo el mundo. Los meses pasaban y la fama del U-751 crecía con cada hundimiento. El buque holandés Corilla, el británico Silveray y después el Empire Sun... todos hundidos tras sus feroces ataques, sumando toneladas de acero al fondo del océano. Su oscura sombra se cernía sobre los navíos de guerra de toda la flota aliada. Pero incluso en la oscura profundidad del océano, el destino aguarda su momento. 

El 17 de julio de 1942, el U-751 fue sorprendido en la costa del Cabo Ortegal por un bombardero de precisión nocturno, modelo Lancaster, armado con cargas de profundidad, quién no dudó en desatar un infierno sobre el submarino alemán, en un épico enfrentamiento. El U-boot luchó con fiereza, pero el bombardero aliado le había causado daños fatales. Las explosiones sacudieron su estructura, el agua se coló por las brechas del casco y el U-751 se hundió. El silencio del océano se convirtió en testigo eterno de su historia. Con él, se hundieron los sueños de 48 hombres, y con ellos se escribió otra triste página en la cruenta historia de la Segunda Guerra Mundial.”

Ahora, en nuestra galería, te invitamos a contemplar una representación única del U-751 hundido en estas costas. Una enorme roca cincelada por el tiempo sobre una de las formaciones rocosas más características del Geoparque Cabo Ortegal, que ha adquirido la asombrosa forma del histórico submarino emergiendo nuevamente de las profundidades. Así que sin más preámbulos, te invitamos a contemplar estas bonitas imágenes que nos transmiten el misterio y la intriga que rodean al U-751 y la ‘roca-submarino’ que desde ahora protagoniza nuestras miradas.

 
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